Ayudando Paraguay a Extinguir una Emergencia Nacional por Incendios
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Incendios forestales ardieron fuera de control por semanas en el noreste de Paraguay. Arriba, bomberos voluntarios combaten las llamas en Chore. |
Octubre 2007
Miles de incendios forestales ardiendo fuera de control generaron una emergencia nacional en Paraguay en setiembre del 2007, cuando la devastación causada por las llamas alcanzó proporciones críticas en esta nación suramericana.
Fuegos extensos desplazaron a decenas de miles de familias, mayormente pobres, y destruyeron casi dos millones y medio de acres de pastos, cultivos comerciales y de subsistencia, bosques y áreas protegidas. En el punto crítico de la emergencia, los incendios afectaron un 60% del territorio nacional.
Los fuegos fueron iniciados por agricultores artesanales e indígenas al intentar abrir espacio en áreas boscosas y como forma de renovar pastos – una práctica común tanto en Paraguay como en el resto de Latinoamérica. Condiciones secas después de meses sin lluvia, agravadas por temperaturas inusualmente altas y una respuesta insuficiente, generaron que la situación escalara hasta quedar fuera de control.
Finalmente, la mayoría de los 5.800 incendios fueron reprimidos o apagados por bomberos con la ayuda de las lluvias que cayeron al final del mes. Se calcula que unas 200.000 personas fueron afectadas en cuatro departamentos devastados por las llamas, Amambay, Concepción, San Pedro y Presidente Hayes.
Se Involucra USAID/OFDA
Paraguay es el único país en Latinoamérica sin un programa nacional para controlar incendios forestales. Pese a tener un cuerpo entrenado y equipado para fuegos estructurales, no posee una agencia gubernamental encargada de la prevención, control y recuperación de los incendios forestales. El país confía en una red nacional de bomberos voluntarios, muchos de los cuales han sido guiados y entrenados en años recientes por la Oficina de Asistencia para Desastres en el Extranjero (OFDA), de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
Cuando los incendios ardían a principios de setiembre, las autoridades se esforzaban a responder a una creciente emergencia. La falta de equipo adecuado para combatir incendios forestales era uno de los problemas más grandes que enfrentaban los bomberos voluntarios locales y personal militar enviado a la región. Otro desafío fue el difícil acceso a los terrenos afectados, incluyendo algunos incendios en lugares prácticamente inaccesibles, y a distancia considerable entre ellos.
Viendo como la situación se tornaba crítica, USAID/Paraguay solicitó la ayuda de USAID/ OFDA el 7 de setiembre. La experta en incendios forestales, María Luisa Alfaro, fue enviada a Paraguay desde la oficina regional para Latinoamérica y el Caribe en San José, Costa Rica, el 12 de setiembre, dos días antes de la declaración de emergencia nacional.
Alfaro ya conocía la mayoría de las áreas afectadas, gracias a su trabajo con las brigadas de bomberos voluntarios de Paraguay desde el 2001 como parte del Programa de Capacitación y Asistencia Técnica de USAID/OFDA a cargo de International Resources Group (IRG). Esto le permitió conducir una rápida apreciación de la Página 1 de 3
situación por tierra seguida por un reconocimiento aéreo de algunas de las áreas más afectadas. En su reporte se recomendó al gobierno de Paraguay la emisión inmediata de una declaración de emergencia nacional y la movilización de todos los recursos disponibles.
A ese momento, muchos de los bomberos voluntarios, quienes trabajan para el gobierno o la empresa privada, no habían sido enviados a combatir los incendios en las áreas críticas. El día que llegó Alfaro, ella y el embajador de los Estados Unidos, James C. Cason, le pidieron al gobierno de Paraguay que solicitara para todos los bomberos voluntarios la concesión de tiempo en sus trabajos regulares para atender la creciente situación de emergencia.
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Voluntarios ponen en acción su capacitación de USAID/OFDA en San Roque. |
“Luisa brindó un enfoque de cómo avanzar,” dijo el Principal Asesor Regional de USAID/ OFDA, Tim Callaghan, agregando que Alfaro pudo combinar su conocimiento de incendios forestales, familiaridad con el terreno afectado y las relaciones ya establecidas con oficiales y bomberos voluntarios para proveer asesoría técnica sólida que fue acatada por tomadores de decisiones de alto rango en Paraguay.
El Director de la Misión USAID/Paraguay, John A. Beed, consideró la asistencia estadounidense como un éxito.
“La asistencia estadounidense fue visible y directa,” Beed escribió en un informe el 20 de setiembre. “La experta regional de incendios de USAID/OFDA, María Luisa Alfaro, movilizada tempranamente a Paraguay, fue el enlace clave en estructurar las respuestas del gobierno de Estados Unidos y otros donadores e informar mejor al gobierno de Paraguay sobre la
emergencia. Durante los últimos años, USAID/ OFDA ha entrenado y certificado a 600 bomberos, quienes fueron instrumentales para detener el avance del fuego hacia parques nacionales y áreas protegidas, así como en su capacitación transversal, hecho que contribuyó a que las comunidades aledañas pudieran proteger áreas de importancia agrícola.”
Este enfoque integral, de alto valor agregado, para enfrentar desastres – un enfoque doble, que contempla una preparación anticipada mediante la educación y la capacitación, y una respuesta rápida al desastre usando una red de contactos previamente establecidos – representa la visión a largo plazo de USAID/OFDA para asistencia en esta región.
Las relaciones de trabajo que Alfaro ya había establecido con los actores principales en Paraguay ayudaron a facilitar el trabajo de respuesta conducido bajo condiciones de estrés. Ella logró poner en acción un plan para integrar mejor los equipos de bomberos, militares y grupos no gubernamentales.
“Entre las ventajas que tuve durante la respuesta a esta emergencia es que conocía a muchos de los oficiales encargados, así como quienes estaban en el sitio combatiendo los incendios,” Alfaro explicó.
“Adicionalmente, en el proceso de coordinar nuestros esfuerzos de entrenamiento y capacitación en Paraguay, ya había visitado las zonas bajo declaración de emergencia. Mi conocimiento del campo – qué tipo de madera se estaba quemando, cómo eran las condiciones climáticas, por ejemplo – me permitió sugerir mejores decisiones,” agregó.
Herramientas para Combatir el Fuego
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Bomberos hablan sobre su estrategia en el Centro de Comando instalado en Pindoty. |
Reconociendo que la situación no estaba bajo control y que la respuesta a las extensas quemas sobrepasaba su capacidad, el gobierno de Paraguay declaró una emergencia nacional el 14 de setiembre y solicitó la ayuda internacional.
Como respuesta, los Estados Unidos asignó $500.000 en asistencia, mediante USAID/ OFDA, USAID/Paraguay y el Departamento de Defensa, sin incluir preparaciones previas ni esfuerzos de asesoría OFDA – ambas centrales en el combate de los incendios. Parte de los fondos se canalizaron a través del Cuerpo de Bomberos de Paraguay, la Cruz Roja y una fundación ambiental que trabaja en la protección de parques nacionales.
Adicionalmente, gracias a un mecanismo de cooperación previamente establecido con el Departamento de Servicio Forestal estadounidense, USAID/OFDA logró una entrega oportuna de equipo, herramientas y utensilios de protección contra los incendios a brigadas voluntarias.
El equipo llegó a Paraguay sin problemas el 23 de setiembre gracias a la cooperación entre la Embajada de los Estados Unidos, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay y Aduanas. Fue organizado y distribuido a 15 brigadas seleccionadas, la cual minimizó potenciales heridas y pérdida de vida y maximizó la efectividad de los equipos de trabajo en el sitio.
Entre el equipo y las herramientas donadas se encuentran varios tipos de bombas de agua contra incendios, mangueras, rociadores, palas, rastrillos, motosierras, hachas y otras herramientas para cortar, equipos de observación meteorológica, walkie-talkies, radios portátiles, cascos, guantes, camisas y pantalones de bombero, gafas protectoras y mascarillas de seguridad.
Levantándose de las Cenizas
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La falta de equipo adecuado era uno de los desafíos que enfrentaban los bomberos. Arriba, militares contribuyen a los esfuerzos en Pindoty. |
Ahora que la mayoría de los incendios se han controlado, la atención se ha vuelto hacia el trabajo de recuperación, asegurando la estabilidad a largo plazo de las áreas afectadas y la prevención de futuros desastres de esta magnitud.
Conocer la dimensión verdadera de las pérdidas económicas tomará algunos meses, mientras el gobierno evalúa los daños extensos a infraestructura, incluyendo aserraderos, cercas en grandes áreas agrícolas rurales y la destrucción de decenas de miles de acres de maíz, frijoles de soya, piña y otros cultivos comerciales.
Una valoración inicial revela que aparte de la devastación de millones de acres de bosques, pastos y cultivos, los incendios destruyeron más de 200 casas, generaron la pérdida de 2.000 cabezas de ganado y afectaron a más de 41.000 familias. Miles de habitantes perdieron sus cultivos artesanales y necesitarán al menos tres meses de comida, agua y semillas para cultivos de rápido crecimiento, entre otras ayudas para sobrevivir.
Debido al impacto severo de los incendios en la economía nacional de Paraguay, Alfaro mantiene esperanzas que los líderes del país tomarán acciones para crear e institucionalizar un plan nacional para la prevención y el combate de incendios forestales.
USAID/OFDA ha ofrecido asistencia técnica a Paraguay para desarrollar dicho plan, el cual debe incluir el fomento de mayor conciencia pública sobre el riesgo de iniciar fuegos, además de asegurar que las brigadas están bien entrenadas y equipadas para responder a los incendios forestales oportuna y eficientemente, minimizando así el riesgo de otro desastre nacional de fuego.
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