Taller Explora la Conexión entre la Gestión de Riesgo, el Ordenamiento
Territorial y la Gestión Ambiental
(Español * English)
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Los participantes del taller también gozaron de una
visita guiada por Valparaíso para observar los retos
de gestión de riesgo a desastres que presenta la ciudad
costera. |
Enero 2008
Veinte expertos latinoamericanos en planificación urbana y rural, arquitectura, gestión ambiental y gestión de riesgo intercambiaron ideas sobre la conexión entre la gestión de riesgo a desastres, el ordenamiento territorial y la gestión ambiental durante un taller que se llevó acabo en Santiago, Chile, del 19 al 23 de noviembre del 2007.
La meta era consolidar y fortalecer las “comunidades de práctica” que empezaron a trabajar en una serie de foros organizados por la Oficina de Asistencia para Desastres en el Extranjero de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID/OFDA) hace más
de dos años. El trabajo de los foros llevó a la
publicación de un libro que examina disciplinas
claves en la reducción de riesgo a desastres.
Algunos de los participantes en el taller en Chile
fueron parte de la “comunidad” original,
mientras que otros estaban recién incorporados.
“Buscamos una línea de continuidad en el trabajo
que hemos emprendido, mediante contribuciones
basadas en la experiencia, en el trabajo,
avanzando hacia un nuevo punto, entregando
el relevo,” explicó Juan Pablo Sarmiento,
experto en desastres que ayudó a compilar el
libro y a organizar el evento. “El taller fue un
éxito, ya que movió el hito hacia adelante.”
International Resources Group (IRG), que dirige
el Programa de Capacitación y Asistencia Técnica
de USAID/OFDA en Latinoamérica y el
Caribe, organizó el taller junto con facultades
de la Universidad de Chile y la Universidad Nacional
de Cuyo en Argentina. Fue financiado
por USAID/OFDA.
El evento marcó la primera reunión desde la
publicación en julio del 2007 del libro, titulado
“Tiempo Para Entregar el Relevo: Reducción del
Riesgo de Desastre desde la Perspectiva de Gestión
Ambiental, Ordenamiento Territorial, Finanzas
e Inversión Pública.” El libro explora la
gestión de riesgo desde estas tres áreas críticas
e interdependientes.
“El documento es un esfuerzo para reunir material
y metodologías existentes y proponer una
visión original, un cambio de 180 grados en el
concepto de reducción de riesgo para poner énfasis
en el desarrollo seguro y sostenible,” explicó
Sarmiento, Director Técnico de IRG.
“Las comunidades de práctica son una manera
de reunir expertos conocidos para avanzar estos
conceptos y a la vez incorporar nuevos participantes
para fomentar una renovación generacional,
para ir expandiendo la base del conocimiento
y la experiencia. Por eso se llama
‘Tiempo para Entregar el Relevo.’”
Silvia Quiroga, geógrafa argentina del Centro de
Estrategias Territoriales para el MERCOSUR de
la Universidad Nacional de Cuyo en Mendoza,
concurrió.
“Definitivamente, el libro y su temática han
jugado un papel esencial en la continuidad de
la ‘comunidad de práctica,’ porque ha requerido
que los temas que se aborden en él sean revisados,
completados, mejorados y continuados
con la debida profundidad. Esto fue entre otros,
el motivo por el cual se organizó el taller en
Chile,” dijo.
La idea detrás de las “comunidades de práctica”
fue evidente durante el taller, el cual tuvo tres
grupos de participantes.
El primero incluye actores clave como las expertas
argentinas Quiroga y Nelly de Cerdán,
quienes fueron parte del grupo original y compilaron
secciones del libro. La segunda ola lo
conforman profesionales quienes han leído el
libro, se integraron al grupo, y se comprometieron
con la causa. A este grupo pertenecen participantes
como Carmen Paz Castro y Jorge Ortiz
de la Universidad de Chile. Los participantes
del tercer grupo se pueden definir como los
responsables de ayudar a crear políticas, como
Gonzalo Bonilla, representante del Instituto
Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER),
y Fernando Cabezudo, un arquitecto
uruguayo especialista en desarrollos urbanos.
Bonilla comentó que tanto el taller como el libro
le han ayudado profesionalmente.
“El libro no es un documento terminado, ni la
última palabra. Está para rayarle y meterle más
carne, de acuerdo a nuestras realidades nacionales,
nuestras posibilidades y nuestro ingenio,”
dijo.
Los participantes buscaron definir articulaciones
entre las tres áreas examinadas en el libro:
el ordenamiento territorial, la gestión ambiental,
y las finanzas públicas, y concluyeron que
es necesario un nuevo norte político en el tema
de gestión de riesgo a desastres.
“El taller nos enfrentó con un desafío y logramos,
aunque en una forma inicial, avanzar en
temas conceptuales y metodológicos. El esfuerzo
de trabajo conjunto también nos permitió a
los participantes visualizar de qué formas o
maneras podemos formar comunidades de
práctica en nuestros países de residencia,” dijo
Quiroga.
Bonilla coincidió.
“La sangre nueva en cualquier grupo es un catalizador
que dinamiza y agita el ambiente. Lo
deseable es que este tipo de grupo esté en cada
país de América Latina y el Caribe. Fortalecería
las capacidades nacionales y de nuestro continente.
Igualmente, este sistema de trabajo nos
permitió crecer individual y colectivamente al
interactuar con personas experimentadas en
diversos aspectos de la temática abordada,”
dijo.
Quiroga describió la forma de trabajar como
abierta, flexible y libre.
“La apertura ha permitido la incorporación de
nuevas personas que han enriquecido al grupo.
La flexibilidad permite el desacuerdo, para luego
encontrar nuevos puntos de encuentro.
También la libertad en la forma de trabajo permite
sentirse cómodo, en confianza, con seguridad
para construir nuevos acuerdos y posibilidades
de trabajo,” dijo.
Durante el taller, los participantes de la
Universidad de Chile se ofrecieron para
desarrollar un documento técnico delineando
un modelo basado en los resultados del taller
sobre áreas específicas de articulación entre la
gestión de riesgo, el ordenamiento territorial, y
la gestión ambiental. Se planeó finalizar el
documento en los próximos meses, revisarlo
durante el primer semestre del 2008 y
publicarlo en una revista técnica de la universidad
a mediados del 2008.
“Nuestra esperanza es formalizar y divulgar los
avances alcanzados durante el taller de noviembre,”
explicó el participante chileno Castro.
“Estos temas son de tratamiento recurrente, y
el taller nos ha permitido actualizar conceptos,
pensar en metodologías más adecuadas y la
manera de incorporar los resultados a casos de
estudios reales.”
El documento técnico que producirán Castro y
su colega Jorge Ortiz tiene tres posibles aplicaciones,
según Sarmiento: Uno, la profundización
en áreas específicas del modelo de articulación
propuesto; dos, la aplicación del modelo
a iniciativas de ordenamiento territorial o gestión
de riesgo existentes para observar sus efectos;
y tres, la utilización del modelo para futuras
iniciativas.
Mirando hacia el futuro, Ortiz visualiza la consolidación
de un equipo multinacional e interdisciplinario
de profesionales.
“Trabajamos en países con problemáticas similares
y por lo tanto podemos enriquecer nuestras
metodologías de estudio y práctica en conjunto,”
dijo.
Quiroga está de acuerdo. “Es esencial que se
mantenga el interés y el aporte de los participantes,
para lo cual es de gran ayuda plantear
objetivos de trabajo desafiantes y transferibles,
tanto como seguir contando con el valioso apoyo
de USAID/OFDA,” dijo.
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